11.6.04
Esto es un atraco!!!!
Entra un tío en un banco, encapuchado con una media en la cabeza, y con una metralleta del calibre 14. Pega un hostión a la puerta y empieza a gritar desesperao:
-¡Me cago en la puta, todo el mundo al suelo, esto es un atraco! Ra-ta-ta-ta-ta-ta-ta-ta-ta-tá (se lía a disparar contra el techo, ante el acojone de los presentes).
-¡A ver, quiero toda la pasta de la caja ahora mismo, cagondiós! Ra-ta-ta-ta-tá.
¡Que no se mueva nadie o no respondo, hostia puta, venga ese dinero!
-Tú, cajera de mierda, dame toda la pasta! ¡Ahora! Ra-ta-ta-ta-ta-ta-tá.
La cajera, acojonada, traga saliva..., respira hondo..., se santigua...se dirige amablemente al ladron:
-Oiga..., que... es que... esto no es... no es lo que usted cree...
El atracador:
-¡No me vengas con gilipolleces! ¡Hostia!, ¿qué dices?, ¿qué pasa?
La cajera:
-Es que... esto... esto no es un banco como los demás...
Y el atracador:
-¡Qué coño quiere decir que no es un banco como los demás! ¡No me jodas, cagonlaputa, venga esa pasta, de una vez! Ra-ta-ta-ta-ta-ta-ta-ta-tá.
Y la cajera, intentando sonreír:
-No puede ser... (glups)..., aquí no... aquí es que no hay dinero... Esto es un banco de semen...
El atracador se sale de los nervios:
-¡Pero qué coño! ¡Me cagonlarreputa! Ra-ta-ta-ta-ta-ta-ta-ta-tá. ¿Pues no me ha jodío la tía...? A ver, ¿y qué leches tenéis en esos cajones?
La cajera, algo más serena:
-Son... muestras de semen.
Abre el cajón y le enseña una serie de probetas llenas del liquidillo.
El chorizo se queda pensativo, y al rato le dice:
-¿Ah, sí? Pues ahora te vas a beber una, cagonlaputayá.
Nuevo careto de pánico de la cajera
-Pero...
-¡Que te bebas una ahora mismo, hostia! Ra-ta-ta-ta-ta-ta-ta-ta-tá. -¡No me pongas nervioso y obedece! Ra-ta-ta-ta-ta-tá.
La tía empieza a llorar..., se vuelve a santiguar..., coge la probeta..., se la mira..., mira al atracador...
-¿A qué esperas? ¡Bébetela ya de una puta vez!
Ella suspira, se tapa la nariz, cierra los ojos... y se bebe la probeta de un trago (en plan "padentro").
El chorizo la mira a los ojos, se quita la media de la cabeza, se acerca a ella, y le dice muuuuy suavemente:
-¿Lo ves, Bea, cariño, como si quieres, puedes?
-¡Me cago en la puta, todo el mundo al suelo, esto es un atraco! Ra-ta-ta-ta-ta-ta-ta-ta-ta-tá (se lía a disparar contra el techo, ante el acojone de los presentes).
-¡A ver, quiero toda la pasta de la caja ahora mismo, cagondiós! Ra-ta-ta-ta-tá.
¡Que no se mueva nadie o no respondo, hostia puta, venga ese dinero!
-Tú, cajera de mierda, dame toda la pasta! ¡Ahora! Ra-ta-ta-ta-ta-ta-tá.
La cajera, acojonada, traga saliva..., respira hondo..., se santigua...se dirige amablemente al ladron:
-Oiga..., que... es que... esto no es... no es lo que usted cree...
El atracador:
-¡No me vengas con gilipolleces! ¡Hostia!, ¿qué dices?, ¿qué pasa?
La cajera:
-Es que... esto... esto no es un banco como los demás...
Y el atracador:
-¡Qué coño quiere decir que no es un banco como los demás! ¡No me jodas, cagonlaputa, venga esa pasta, de una vez! Ra-ta-ta-ta-ta-ta-ta-ta-tá.
Y la cajera, intentando sonreír:
-No puede ser... (glups)..., aquí no... aquí es que no hay dinero... Esto es un banco de semen...
El atracador se sale de los nervios:
-¡Pero qué coño! ¡Me cagonlarreputa! Ra-ta-ta-ta-ta-ta-ta-ta-tá. ¿Pues no me ha jodío la tía...? A ver, ¿y qué leches tenéis en esos cajones?
La cajera, algo más serena:
-Son... muestras de semen.
Abre el cajón y le enseña una serie de probetas llenas del liquidillo.
El chorizo se queda pensativo, y al rato le dice:
-¿Ah, sí? Pues ahora te vas a beber una, cagonlaputayá.
Nuevo careto de pánico de la cajera
-Pero...
-¡Que te bebas una ahora mismo, hostia! Ra-ta-ta-ta-ta-ta-ta-ta-tá. -¡No me pongas nervioso y obedece! Ra-ta-ta-ta-ta-tá.
La tía empieza a llorar..., se vuelve a santiguar..., coge la probeta..., se la mira..., mira al atracador...
-¿A qué esperas? ¡Bébetela ya de una puta vez!
Ella suspira, se tapa la nariz, cierra los ojos... y se bebe la probeta de un trago (en plan "padentro").
El chorizo la mira a los ojos, se quita la media de la cabeza, se acerca a ella, y le dice muuuuy suavemente:
-¿Lo ves, Bea, cariño, como si quieres, puedes?
