14.6.04
Mensaje de una rubia.
Una rubia impresionante entra en un centro de comunicaciones mundiales para enviar un mensaje intercontinental a su madre. Cuando el hombre le dice que costaría $300, ella exclama:
- ¡Cielos!, no tengo ese dinero. Pero necesito, como sea, enviar ese mensaje a mi madre.
El hombre arquea una ceja (como podemos imaginar) y le pregunta:
- ¿Como sea?
- Sí, sí, por favor - exclama la rubia.
- Bien entonces, simplemente sígueme - dice el hombre caminando hacia el fondo. La rubia lo sigue.
- Entre y cierre la puerta - dice el hombre. Ella así lo hace. Entonces él dice:
- Ahora póngase de rodillas. - Ella extrañada obedece.
- Bájame el cierre del pantalón. - La rubia le baja el cierre.
- Ahora sácamela... - dice él, ya muy excitado. Ella mete su mano, lo alcanza y lo saca... hace una pausa, todavía dudosa. El hombre cierra sus ojos y excitadísimo susurra casi sin voz:
- Bien... adelante mujer. La rubia, despacio, acerca sus labios mientras sostiene con una mano el miembro y... tentativamente, dice:
- Hola Mamá, ¿puedes oirme?
- ¡Cielos!, no tengo ese dinero. Pero necesito, como sea, enviar ese mensaje a mi madre.
El hombre arquea una ceja (como podemos imaginar) y le pregunta:
- ¿Como sea?
- Sí, sí, por favor - exclama la rubia.
- Bien entonces, simplemente sígueme - dice el hombre caminando hacia el fondo. La rubia lo sigue.
- Entre y cierre la puerta - dice el hombre. Ella así lo hace. Entonces él dice:
- Ahora póngase de rodillas. - Ella extrañada obedece.
- Bájame el cierre del pantalón. - La rubia le baja el cierre.
- Ahora sácamela... - dice él, ya muy excitado. Ella mete su mano, lo alcanza y lo saca... hace una pausa, todavía dudosa. El hombre cierra sus ojos y excitadísimo susurra casi sin voz:
- Bien... adelante mujer. La rubia, despacio, acerca sus labios mientras sostiene con una mano el miembro y... tentativamente, dice:
- Hola Mamá, ¿puedes oirme?
